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jueves, 9 de mayo de 2013

El regreso de Don Quijote, Chesterton



El autor, G.K Chesterton, nacido en Londres en mayo de 1874, fue un gran escritor británico de principios del siglo XX. Le solían apodar como “príncipe de las paradojas” ya que su personaje más famoso, el Padre Brown, aparece en más de cincuenta historias que se reúnen en cinco volúmenes publicados entre 1911 y 1935. Entre sus géneros más destacados está el ensayo, la lírica, el periodismo y la narración.
El regreso de D. Quijote, culmina una etapa de la obra de Chesterton del llamado” periodo quijotesco”. Su punto de partida es el ensayo llamado La divina parodia de D.Quijote en 1901 en la que el autor interpreta la novela de Cervantes como una escenificación de la lucha o combate entre idealismo y realismo, defendiendo la cordura del caballero, la del sentido común y lucha contra la locura del mundo que aceptamos por canónico. Comenzó a publicarse por entregas en el semanario G. K.´s Weekly el 12 de diciembre de 1925 y el autor continuó editando hasta el mes de noviembre de 1926. 
La obra es la última variación sobre la figura de Cervantes, al que había hecho alusión ya en ocasiones anteriores. El personaje cervantino es el símbolo de la sociedad como motivo de aspiración a la justicia. Los temas de los que trata fundamentalmente son el rechazo a la situación histórica intolerable y la fe en que es posible un futuro mejor. La obra versa sobre la capacidad de los personajes hacia las cosas persistentes, a seguir animando a la gente a que siga algo con fundamento. Durante la trama aparecen dos movimientos en los que se explica el sindicalismo coordinado y la defensa de condiciones dignas de trabajo para los mineros. 
Los personajes que forman la trama buscan las reformas sociales y se basan en algunos de los modelos de revolución que plantea Chesterton en otras de sus obras que buscan mantener el inmovilismo. La novela no busca defender un pasado que para él está obsoleto y anticuado sino que su objetivo es recuperar una serie de valores utópicos que pueden devolver a la sociedad un modo de vida más sencillo y confortable. 
Chesterton en la gran mayoría de sus escrituras busca dar consejo a los utopistas buscando el trato con sus semejantes antes de decidirse a salvar la humanidad. En la obra  el líder sindicalista John Braintree, defensor del obrerismo, es un ejemplo del tipo de humanistas de los que habla el escritor londinense. Para él los seres humanos son criaturas que nunca hacen lo que se espera que hagan y la más perfecta de las utopías debería estar preparada para que alguno de sus miembros estuviera tentado a caer.
El autor intenta encarnar en la novela el núcleo de gente popular donde se enraiza, en palabras del propio Chesterton, todo lo valioso de un país. Fue un escritor muy prolífico además de un gran orador y quizá es uno de los puntos a su favor para que sus libros sigan teniendo tanto antes como en la actualidad una enorme repercusión y sigan leyéndose a pesar del paso del tiempo.

El cuarto poder, Palacio Valdés



El cuarto poder es una obra que plantea el panorama de los medios de comunicación que sigue de vigente en la actualidad. La intromisión de la prensa en la intimidad personal o familiar, la utilización de un medio de información en ataque y desprestigio del rival político o social. 

Palacio Valdés fue un escritor de mediados del siglo XIX e inicios del siglo XX. Nació en Asturias y se trasladó a Madrid donde tuvo gran contacto con Clarín. Fue un miembro de la Real Academia Española y estuvo dos veces nominado al Premio Nobel. Como escritor y periodista colaboró en El Cronista, La España moderna y fue director de Revista Europea. La mayor parte de sus obras fueron publicadas entre 1881-1903. “El Cuarto Poder” “Marta y María” y “La Hermana San Sulpicio” son ejemplos de sus grandes obras. 

El cuarto poder se publicó en Madrid en 1888, en dos tomos con diecinueve capítulos y fue traducida al inglés, al francés y al holandés.  El nombre de la obra a que Valdés define al periodismo como un cuarto poder por la influencia que ejercía en la sociedad.

La obra se desenvuelve en un clima de fina ironía en un verdadero alarde de humor en íntimo maridaje con el drama. La multiplicidad de personajes de la obra sirve para mostrar las pequeñas pasiones de la vida en un desdén irónico hacia el drama. 

La obra nos narra la vida de una sociedad pacífica en un pequeño pueblo llamado Sarrió que combina la historia de un triángulo amoroso junto con la historia sobre la prensa y al mismo tiempo nos ofrece detalles del contexto histórico de la época. 

El cuarto poder es una novela que nos sirve como documento para conocer la época. No se trata de un relato histórico sino más bien de una creación literaria que toma materiales de la realidad histórica y social. 

“El día 9 de julio de 1860 debe señalarse con caracteres de oro en los fastos de la villa de Sarrió”. La acción se sitúa en el segundo gobierno de O’Donnell, formado el 30 de junio de 1858 y que permaneció hasta 1853. Durante este gobierno dos fueron los problemas políticos fundamentales: la limpieza de los procesos electorales y la libertad de imprenta. La ley de imprenta vigente había sido aprobada el 13 de julio de 1857. El artículo 14 de la Constitución vigente desde 1845 establecía que el editor de un periódico independientemente de su índole debería depositar 200.000 reales en caso de un publicación de provincias o 300.000 en el caso de Madrid. De esta forma el derecho a publicar era exclusivo de los ricos, observación que resulta pertinente en la obra de Palacio Valdés. 

Don Rosendo, comerciante de bacalao, es el artífice y director del primer periódico de Sarrió, El Faro de Sarrió. La poderosa afición por la prensa, no era extraña en el hombre del siglo XIX. Se produce un acercamiento a los periódicos. Don Rosendo pretende crear un periódico para traer el progreso a la ciudad y fomentar en el la vida pública. La rivalidad con ciudades vecinas es una motivación por crear el periódico. 

Con la llegada de la prensa se produce una degradación de la sociedad por entender mal el concepto de progreso lo que llevo a un conflicto entre los ciudadanos que pertenecían a distintos bandos. 

La obra nos alerta de los peligros de una prensa empleada no solo como herramienta política también como arma contra la privacidad familiar. Invita a la reflexión sobre el sentido del progreso y límites de la vida pública. Muestra las consecuencias de poder de la prensa. Cuando esta sirve a los intereses de los individuos en particular y no toda la sociedad. 

Dieciséis esbozos de uno mismo, Bernard Shaw


Bernard Shaw, nació en Dublín el 26 de Julio de 1856 de una familia pobre y protestante. No solo fue un célebre dramaturgo, sino también escritor satírico y crítico. Comenzó su carrera literaria en Londres y se involucró en la política a pasos agigantados. Él siempre buscó la transformación de la sociedad a través de métodos no revolucionarios y fue un activo defensor del socialismo además de un brillante orador. En 1925 recibió el Premio Nobel de Literatura. Algunas de sus obras más destacadas son: Pigmalión, El perfecto wagneriano o Santa Juana entre otras.
Todo lo que sabemos de la vida del escritor ha sido de la mano de sus biógrafos y de todos aquellos que le conocían bien. Él  único testimonio que tenemos de Bernard es precisamente en Dieciséis esbozos de uno mismo, escrita en 1949, crónica de los acontecimientos públicos y privados que vivió el dramaturgo irlandés.
Fue precisamente su padre, George Carr Shaw, quien escribió su biografía. Hizo un diario sobre su vida, fechado y datado.  Tiene 16 partes que cuentan pequeños fragmentos de su vida. Bernard Shaw argumenta que él no escribió su autobiografía porque no creía que tuviera nada interesante que contar. Se define a él mismo como predecible. Lo único que le pide indirectamente al lector es que nos leamos sus libros y obras de teatro como mejor recurso para conocer su vida. “Conocer a alguien no es leer su autobiografía. Hay escritores tan profundos que simplemente con leer sus obras, les puedes llegar a conocer como la palma de su mano” son las palabras con las que llega al lector de esta obra.
Advierte al joven lector que es tan peligroso saber demasiado como saber demasiado poco, ser muy bueno como ser muy malo, y que la seguridad ante todo consiste en saber, creer y hacer lo que todos saben, creen y hacen. Es la única manera de ayudarles a que se comporten mejor.
Durante la obra nos desvela un secreto guardado durante ochenta años. El autor nos cuenta cómo en el colegio en el que estudió solo había un método de enseñanza: en lugar de que el alumno preguntara y el profesor respondiera o explicara, era el profesor quien formulaba las preguntas. Si respondía mal el castigo corporal era cruel, pero lo tenían como único modo efectivo de enseñanza. El autor fue sacado de la escuela e introducido en una de dibujo más sofisticada. 
Su gran secreto era que solo creía en la belleza y en el refinamiento y tenía cierto desapego hacia los pobres y malvestidos. Nos cuenta como  siente vergüenza hacia esos años:” Si bien durante ochenta años no pude obligarme a mencionar el episodio de la calle Marlborough, ahora que he quebrado el hábito del silencio avergonzado y que me he aclarado no solo el pecho de su carga, sino también el cerebro, estoy completamente curado. No queda ni un solo vestigio de mi vergüenza juvenil. No persiste ya como un complejo sino como una costumbre desarraigada sin la menor dificultad”.
El escritor tuvo un gran ímpetu dialéctico e incluso se le ha llegado a considerar de la categoría del propio Shakespeare.

jueves, 2 de mayo de 2013

Cartas Finlandesas, Ganivet




Ángel Ganivet García (Granada, 13 de diciembre de 1865 - Riga, Letonía, 29 de noviembre de 1898) fue un escritor y diplomático español que perteneció a la Generación del 98, proyectando su lucha interior sobre su visión de España en su obra Idearium español. 

Ganivet en Cartas Finlandesas, nos muestra la opinión que las mujeres finlandesas tienen sobre los españoles y las españolas. En primer lugar comienza su texto definiendo a la mujer finlandesa como ser superior al hombre finlandés en inteligencia. La mujer finlandesa desarrolla sus actividades en un marco de igualdad y de libertad, pues como el propio Ganivet relata tras su propia experiencia, las mujeres pueden reunirse con hombres para realizar actividades sin ser juzgadas por sus novios, maridos o padres. En esta misma situación la mujer española si hubiese sido juzgada. 

En Cartas Finlandesas, Ganivet profundiza en la idea que las mujeres finlandesas tienen sobre los hombres españoles. El estereotipo de hombre español se basa en el hombre orgulloso, duros de corazón, semibárbaros o semiprimitivos. Además el hombre español es proclive a la guerra, lo que convierte a España en una ciudad sin ley, en la que las mujeres no pueden ir solas por la calle pues sería muy peligroso para ellas. 

Esta concepción del hombre español, se fundamenta en las creencias religiosas de los españoles, es decir, en el catolicismo y en las celebraciones taurinas pues son símbolo del atraso intelectual. Tampoco ayuda a la creación del estereotipo español, la información que reciben a través de los manuales de estudio. En el apartado sobre la Historia de España, los finlandeses estudian hasta la Reforma de España pero a partir de ese momento la Historia de España es algo más turbio. 

Con respecto a la idea que las finlandesas tienen sobre las mujeres españolas consideran  que las españolas son esclavas del marido y de su hogar, seres de mucha belleza pero de poca inteligencia. Las finlandesas sienten lástima por todas las españolas pues la mayoría son analfabetas y viven sometidas al marido. 

Como el propio Ganivet explica la situación de las mujeres está cambiando y que los índices de analfabetismo están disminuyendo.

Como concepción personal considera a la mujer finlandesa la que debería sentir pena de ella misma pues la mayoría quedan solas, sin familia y sin marido pues rechazan a todo por dedicarse a sus estudios y a sus profesiones. En contraposición, en una concepción machista, considera a la mujer una afortunada de no tener que hacerse cargo de sustentar a una familia y que se aprovechan de sus maridos. 

Cien artículos de Azorín en la prensa, Verónica Zumárra


En esta obra podemos contemplar cien artículos que han sido recogidos y rescatados de Azorín y su relación con la prensa. Muchos de ellos están escritos de su puño y letra, obras que escribía fundamentalmente para el diario La Prensa de Buenos Aires. En el año 1929 se encuentra la primera referencia en la que Azorín emplea la máquina de escribir, anteriormente los tipógrafos realizaban la dificultosa labor de componer su letra.

A partir de 1916 los artículos de Azorín encontraron un primer lector americano. Su clara función periodística buscaba conquistar a un lector indeterminado, al habitante de la gran cultura hispánica. La primera colaboración de Azorín en La Prensa está fechada de marzo de 1916 hasta enero de 1951. La autora se centra en los primeros años por ser los más atractivos y menos explorados. Durante esos primeros años publicó 670 colaboraciones. Los años restantes aportan un total de 314 artículos. La mayoría de ellos no fueron recogidos en libros y por lo tanto no han vuelto a ver la luz.

El diario de Buenos Aires le brindó a Azorín las mejores páginas. La mayoría de ellos aparecieron en el suplemento literario del domingo. Antes de que existiera este suplemento se publicaban en los días hábiles. Debe ser objeto de estudio tanto para argentinos como españoles por su variedad de contenidos y calidad de técnica de impresión cuyos colores se mantienen intactos a pesar del paso de los años. 

Todos los artículos que se recogen en esta obra tienen características en común. Todos ellos pertenecen al primer período que transcurre de  1916 a 1936 y no tuvieron una segunda publicación. Los artículos debían responder a las características del “periodismo inactual”, término que inventó el propio Azorín refiriéndose a la necesidad de escribir no solo de tema de actualidad sino cual tema interesante para el ser humano. Esta inactualidad  es la característica sobresaliente de los artículos de Azorín publicados en la Prensa.

En todos sus artículos también observamos cierta espiritualidad y que logra que emocione y conmueve a l lector. Es notable la percepción del tiempo de escritura y el cambio con la adopción de la máquina de escribir. Otro ingrediente común es que Azorín siempre se remonta a un libro a un autor referente. En esta obra está divida su vida según temas con el fin de abordar el material abundante en: viajes, paisajes, política, crítica de autores clásicos y modernos, teatro, estilo, periodismo, y el verdadero culto que profesa por América.

Excelente información, distribución y columna editorial fueron los ingredientes que dotaron a La Prensa para llegar a ser unos de los periódicos más importantes del mundo. El autor alicantino formó gran parte de ello. Azorín con setenta años de vida productiva y más de ocho mil artículos publicados. En el plano profesional sostenía que un “periodista no debe cambiar jamás de periódico” y que tanto él como el director deberían de ser fieles a los lectores que el periódico ha sabido ganarse. 50 años en ABC y 35 años en La Prensa fueron suficientes para alcanzar este pensamiento. 

Azorín creía que en el siglo XX las grandes empresas periodísticas irradiaban la luz cultural y por lo tanto un director de medio tendría más repercusión que un ministro. Pero lo más importante es la labor que concede a un colaborador de un periódico, consideraba que eran ellos quienes le daban el sentido. Uno de los artículos más significativos sobre este ámbito es “Sobre la vejez del periodista” de 1933.

Esta obra también otorga una especial mención a Francisco Grandmontagne. Fue la persona que hizo posible que los argentinos leyeran las colaboraciones de Azorín.  Otros intelectuales que también tienen su hueco en esta obra y que la tuvieron a lo largo de la vida del autor fueron Unamuno, Maeztu o Pío Baroja. 

Por otro lado un especial recuerdo por los clásicos del siglo XVI y XVII. El autor los aborda con libertad, originalidad y erudición. También postulaba que la amenidad debía ser la primera virtud de un periodista. Algunas de su referencias clásicas más importantes son: “La evolución del Quijote” con sus referencias a Cervantes, “Garcilaso” donde realiza una crítica directa a Marcelino Menéndez, “Góngora Club” que propone un acercamiento al poeta cordobés, “Francisco de Quevedo” en el que hace una valoración del artista como un gran solitario. Y también oraciones cortas dedicadas a Lope de Vega. 

En cuanto a los modernos esta obra se retiene relatando las figuras del siglo XIX en opiniones de Azorín tituladas como “El centenario de Pereda” y “El centenario de Pedro Antonio de Alarcón”, ambos tienen la misma base ideológica. Como se puede controlar la base de la mayoría de sus artículos son políticas pero por el contrario no trata temas manifiestamente políticos. Su paisaje retratado es siempre rural y urbano con el propósito de desentrañar un misterio. Esta obra también realiza un recuerdo a los viajes del escritor por Francia. Azorín hizo referencia de ellos tanto en sus artículos para ABC, como en La Prensa y en su obra “París Bombardeado”. 

Azorín otorga grandes capacidades al teatro y lo consideraba como el instrumento que más ayudaría a expandir el espíritu español en América. Sus artículos en este tema son numerosos, algunos de los más destacados son: “En torno a la crisis teatral” y “El teatro en España”. 
Los cien textos seleccionados se estructuran en diez grandes apartados en los que se abordan aspectos variados y muy representativos de estas tres décadas y media de colaboración ininterrumpida. Pese a la originalidad de algunas de sus novelas más celebradas, existe un amplio consenso entre los especialistas a la hora de admitir que el género en el que mejor se reveló el genio azoriniano fue el del artículo periodístico. “Cien Artículos de Azorín en la Prensa” es testigo de ello. 

Antonio Machado entre la literatura y el periodismo, Félix Rebollo Sánchez


El ensayo escrito por el profesor Félix Rebollo Sánchez –doctorado en Filología Hispánica-, Antonio Machado entre la literatura y el periodismo, retrata adecuadamente la trayectoria del poeta romántico entre estos dos géneros.

El libro se divide en cuatro capítulos, pero la esencia de éste reside en los tres primeros, ya que el último se conforma de una serie de notas añadidas  sobre las publicaciones que homenajearon al autor después de su muerte.

La obra está escrita cronológicamente, ya que avanza desde una perspectiva general de la obra machadiana, para más tarde exponer las publicaciones en las que colaboró el autor, y finalizar con los homenajes que hacen ciertas publicaciones tras su muerte. Esto permite hacer un rápido pero intenso viaje por la obra de Machado, ya que el autor refleja a la perfección el carácter de sus escritos con ciertos fragmentos de sus poemas y el contexto en el que los escribe.

De este modo, se observa cómo Antonio Machado escribe sobre el tiempo y la muerte, sobre la verdad y la belleza, sobre el amor y el alma, y cómo consigue conectar la palabra a la conciencia. Todo ello, he de añadir, de una forma simple y clara, sencilla y cercana a cualquier lector. Eso es parte del encanto de Machado, que escribía sobre cosas mundanas y cotidianas, con un afán de permanecer en el tiempo; una poesía interiorizada que quiere ser reflejo del alma y del pensamiento.

Más tarde, en el tiempo de sus colaboraciones en diversas publicaciones, sus escritos se tiñen de cierto tono irónico y costumbrista. También en el ensayo se muestra el amor por el teatro que sentía Machado, partidario del teatro clásico y no del innovador. A su vez, en ocasiones se nombran como referentes de Machado a Unamuno o Galdós, también admirados por el autor de la obra.

Se dice de Machado que quería ilustrar a la gente con su escritura, es decir, a aquellos que no podían acceder a la enseñanza. Sus colaboraciones en revistas son principalmente reseñas literarias y críticas, al igual que poesías sencillas pero cargadas de sentimiento. Con todo ello, Machado pretendía crear estados de conciencia, ya que trata temas de diversa índole, como la luchas de las clases sociales, la religión o la filosofía. En definitiva, pretendía despertar el conocimiento interior de aquellos que le leyeran.

Por último, en sus homenajes se puede observar cómo su poesía perdura en el tiempo mucho después de su muerte, ya que ésta consigue mezclar sentimentalidad e historia en un mismo ser. Se le ha definido como creador de la poesía temporal, como el poeta del amor y el tiempo. A su vez, él y su hermano concebían el teatro como literatura, en el sentido de que debía llevar a la reflexión. 

Pero en este ensayo no todo son palabras bonitas hacia el poeta de fácil comprensión. El autor del libro también recoge algunas críticas negativas hacia el poeta, aunque la mayor parte de su obra se dedique a ensalzarle.

En una última referencia el tercer capítulo, añadir que los numerosos homenajes que se hacen al poeta llevan a querer creer en lo utópico, ya que expone de manera sencilla sus sueños y ambiciones, sus amores y soledades.

En conclusión, Antonio Machado entre la literatura y el periodismo, consigue que casi cualquier lector tenga ganas de leer más sobre el famoso poeta y descubrir su obra de una manera más profunda.

Carta a una desconocida, Stefan Zweig





Lo primero es que ha sido una oportunidad leer esta obra porque te hace reflexionar sobre aspectos fundamentales de la propia vida. Una vida que por un giro inesperado y aparentemente imperceptible puede llegar a cambiar por completo a una niña y que a partir de ello nada vuelva a ser igual.

Reconozco que me ha sorprendido en muchos momentos y continuamente te vienen debates morales a la cabeza donde no dejas de plantearte la típica pregunta de que hubieras hecho tú en ese lugar. Por muchas hipótesis que tratemos de cuestionarnos lo cierto es que realmente no lo sabríamos hasta que no estuviéramos allí, en esa piel y tuviéramos que enfrentarnos a esa situación.


Es difícil imaginarme que haría si en mi vida alguna vez llegara a encontrarme ante un amor tan apasionado que según crezca éste disminuya el amor por la propia persona. Sinceramente perdió el amor propio y se lo entregó a un desconocido. Esta es la clave de la historia y que es imprescindible no solo conocerla sino entenderla. 
Si creemos en esta historia de manera incrédula pensaremos que es un amor enfermizo. Que malgasto su vida, realmente toda su vida por una persona que nunca lo supo. Es que ni siquiera intento estar con él, le amaba desde la sombra y en los momentos de acercamiento era un ser completamente sumiso. Hasta que punto esto es un obsesión. Llego a comprender aunque no enteramente su situación, trato de evitar que el pudiera tener un mal pensamiento de ella. Al evitar eso tuvo como consecuencia que no tuviera pensamiento para ella porque ni siquiera existía.

No creo que se trate de falta de valor, es algo demasiado arriesgado para algo tan puro. La protagonista tenía a su amado totalmente idolatrado, era su dios, su pensamiento en cada segundo y la razón por la que tomaba todas las decisiones para seguir viviendo. Pero siempre prefirió seguir así, un sufrimiento que arrastró durante toda su vida, una vida infeliz porque todo lo que tenía sentido dejaba de tenerlo por él.

Parte del amor, ese sentimiento que mueve a todos y cada uno de los seres humanos, también tiene su parte de desamor. Ponerse en la piel de la desconocida es complicado; pero si tuviera que enfrentarme a esta decisión yo se lo hubiera dicho antes, quizá por carta o no pero antes de morir, haber sabido que pensaba de todo, arriesgándome a que la decepción fuera máxima. Considero que el padre tenía derecho a saberlo, aunque el niño no tuvo mala vida nunca tuvo un padre al que amar porque ella no quiso dar esa oportunidad, es bonito pero demasiado profundo el dar tu vida al otro de esa manera tan arriesgada y dolorosa, ya que el propio hecho de amarle era para ella una falta de aliento. 

En esta breve novela somos concientes de cómo es posible amar en todos los sentidos y hacer eso sin pedir nada a cambio. Cargar durante toda una vida con una decisión de mantener en el anonimato y solo en el último momento cuando ya nada puede hacer que cambie las cosas es cuando decide desvelar su secreto. Podríamos plantearnos el sentido de esto, lo lógico sería haberlo dicho cuando necesitaba su ayuda, cuando sinceramente tenía algo que ofrecerle,… pero no es así… el amor nunca es así, es ilógico y por ello es único y que a día de hoy sigue siendo lo que mueve el mundo.


Soldados de Salamina, Javier Cercas


Un aspecto clave de esta novela es que llega fácilmente al lector porque está escrita en primera persona (excepto la segunda parte). Al narrar hechos cercanos al autor y narrador, hacen que éstos parezcan, y sean, reales. También la continua duda de si Javier Cercas se considera a sí mismo escritor o periodista es otro punto que me ha llamado la atención. Como se dice en la tercera parte del libro: “Un buen periodista es siempre un buen escritor, pero un buen escritor casi nunca es un buen periodista”. En la novela se puede ver cómo Cercas es un gran escritor, pero también es un gran periodista. La intensa labor de investigación que rodea al caso de Sánchez Mazas es admirable.

Creo que narrar toda la aventura que tuvo que pasar para poder escribir este libro es el gran atractivo de la misma. Al estar narrada la vida real en forma de novela, crea la duda de si lo que está contando es real o no. Además, el continuo ir y venir de personajes, acontecimientos y datos que cuentan los mismos, crean la necesidad de estar constantemente pendiente del transcurso de la historia. En ocasiones, al mezclar la vida de las fuentes de las que quiere obtener información para escribir su novela y la intensa labor de investigación, hacen que se pierda el hilo de la historia.

Personalmente, no conocía al personaje de Sánchez Mazas, y no es hasta la segunda parte del libro cuando explica quién fue y lo que hizo. La convenida alianza y amistad de los soldados del bando contrario al de Sánchez Mazas es otro de los puntos a destacar de la novela. El pacto de protección mutuo llama especialmente la atención, y más cuando se estaba en guerra. La confrontación de ideologías en un momento así es determinante para decidir si vale la pena o no salvar la vida a una persona. ¿Por qué entonces los soldados republicanos (los “amigos del bosque”) escondieron a Sánchez Mazas? Si él fue uno de los incitadores para extinguir la República y ellos lo sabían, ¿mostraron piedad al principio o fue la amistad que se forjó después lo que le salvó? No me quedó claro este aspecto, pero supongo que por eso Cercas quiso escribir acerca de estos soldados que no delataron a Sánchez Mazas, para demostrar que no eran como él ni como los falangistas.

Sin embargo, también hay una contraposición entre los cargos que ocupa Sánchez Mazas a lo largo de su vida. Comienza escribiendo artículos, crónicas, etc., es decir, era un hombre de letras que luego se pasó a la política. Y son dos cosas muy diferentes: una cosa es escribir acerca de política e ideologías, y otra es dedicarse a ella. ¿Y cuál es más poderoso? Según se observa en el libro y en la vida de Sánchez Mazas, el poder de la palabra es mayor que su trayectoria política. Incitaba a la violencia con sus escritos para acabar con la República; ayudó con ello a crear la España de Franco; consiguió más falangistas adeptos, etc. Y sin embargo, apenas se esforzó en realizar bien su cargo político. Y para Franco, desquitarse de su labor política era símbolo de oposición. Una idea que se extrae de la lectura es si rechazar cargos políticos era una forma de oposición silenciosa. Al parecer, para Sánchez Mazas y otros muchos sí que fue así, ya que algunos de los que ayudaron a construir ese régimen se pasaron al bando contrario.

Por otro lado, otra figura clave es la de aquel solado que no delató a Sánchez Mazas en el fusilamiento. En la tercera parte del libro se crea la duda de si realmente fue Miralles o no. Este personaje es destacable porque es comprensible, es decir, no quiere recordar el pasado ni las guerras en las que participó; ya es demasiado anciano para volver a recrearse en él. Pero el periodista en muchas ocasiones revuelve el pasado para obtener información, tal y como hace Cercas. Y lo admirable de él es que no desiste hasta que considera que su libro puede darse por finalizado.

No obstante, cabe preguntarse si las personas con las que contacta y que casualmente conocen a alguien que pudo saber algo de lo que ocurrió con Sánchez Mazas son simples coincidencias o era pura suerte.

Por último, concluir que escribir sobre los héroes de guerra ayuda a no olvidarles, porque escribiendo sobre ellos se les recuerda. La Guerra Civil española ha dado mucho de sí para temas como este. Algunos como Miralles al principio, no son partidarios de remover el pasado; otros como Cercas quieren saber lo que ocurrió con ciertos personajes. Hay opiniones muy dispares al respecto. Una guerra que enfrentó a unos españoles contra otros, y que más tarde desembocó en el régimen franquista, no siempre es agradable que sea recordada. Sin embargo, escribir sobre los personajes secundarios que participaron en ella permiten recordar que no sólo son unos cuantos nombres importantes los que participaron en ella. Detrás de esos soldados había una historia, una vida que Javier Cercas ha querido, y ha logrado recuperar en esta novela.

César y Cleopatra, Bernard Shaw


Esta obra de teatro cuenta la historia de cómo el emperador Julio César llegó a Egipto, donde Cleopatra y su hermano se disputaban el trono. La obra se divide en cinco actos: el primero cuenta la invasión de Egipto por parte de César. Se alternan diálogos entre los romanos y los egipcios, lo que provoca la huida de Cleopatra. No obstante, César se las ingenia para dar con Cleopatra y engañarla para llevarle a su palacio. La joven ignora que está tratando con el enemigo, quien además la seduce para convertirla en reina. César provoca el cambio de carácter que se da en Cleopatra, que pasa de ser una joven ingenua y asustada a ser una verdadera señora del palacio.
El segundo acto está centrado en la intervención romana en la zona que han invadido. Los presentes discuten sobre qué van a hacer con este nuevo territorio y quién lo va a gobernar. En este segundo acto se ve el crecimiento interior que ha experimentado Cleopatra, quien trata de comportarse como una auténtica reina impulsada por el apoyo de César.
El tercer acto narra lo despiadada que se vuelve Cleopatra al amenazar de muerte a las personas que la rodean para conseguir lo que quiere. En este acto también se muestran las tácticas de César para manejar a sus enemigos. El cuarto acto cuenta la acusación de traición de la que es parte Cleopatra ante el asesinato de Potino, quien la había acusado de desear la marcha de César para poder gobernar ella sola. En el quinto y último acto César anuncia a Cleopatra que ha ordenado como gobernador a Rufio, quien asesinó a la principal sirvienta de Cleopatra, Ftatatita. La obra finaliza con la marcha de César de Egipto y la promesa de éste de que enviará a Marco Antonio para que Cleopatra le conozca.
Estilo
Al ser una obra de teatro, la forma de escribir la obra es dialogada, con pequeñas explicaciones entre paréntesis sobre cómo actúan los personajes ante determinadas situaciones, o descripciones sobre los espacios donde se desarrollan los acontecimientos. El estilo que utiliza el autor para las expresiones que utilizan los personajes es un tanto refinada, ya que al tratarse de una obra antigua requiere de un vocabulario acorde con la época y la situación que está narrando. En ocasiones el desconocimiento de la cultura egipcia y romana dificulta la lectura, ya que el lector puede no conocer las disputas que había entre persas y egipcios, por ejemplo, o las ansias de gobernar los territorios conquistados de los hombres cercanos al César.
Novedad y originalidad
La originalidad que observo en esta obra es la relación que existe entre César y Cleopatra. El desconocimiento que tiene ella de él en el primer acto hace pensar que es un personaje manipulable, y así se ve en la obra. Pero lo que aprende de César se vuelve en su contra a lo largo de la historia. Él consigue hacer de Cleopatra una reina hasta tal punto de que ella quiere deshacerse de él. Esta circunstancia hace de Cleopatra una joven despierta y avispada, pero que en determinadas situaciones se comporta como alguien infantil y mimado. En cierto sentido es un personaje bipolar e impulsivo que sirve como contraste a la racionalidad estratégica característica de César. El autor por tanto muestra a la perfección dos polos opuestos en los protagonistas de la obra, en los que la razón se impone a la impulsividad.
Valoración
César y Cleopatra se caracteriza principalmente por los juegos ocultos que realizan los personajes de cada bando. Refleja los intereses personales que tiene cada individuo para llegar al poder y conservarlo, y cómo hacen lo posible para lograrlo, aunque tengan que cargar con varias muertes bajo su conciencia. No obstante, las muertes están 'justificadas' en el sentido de que el autor logra que nos pongamos en la situación de ciertos personajes y concibamos como normal algo que en nuestra época no lo es, como es la muerte por venganza. Por ello creo que el autor logra reflejar muy bien el ambiente de la historia, época de conquistas, guerras y traiciones.
Me ha llamado especialmente la atención la evolución del personaje de Cleopatra. Comienza la obra siendo una joven asustada e ingenua que no es capaz de dar órdenes a sus sirvientes. Pero cuando conoce a César y éste le impulsa a comportarse como una auténtica reina, su carácter se transforma hasta el punto de ser despiadada para conseguir gobernar ella sola. Sin embargo mezcla estas características con cierta niñez e inmadurez, que se refleja en el trato que tiene con César. En ocasiones aparece reflejada como una niña mimada, y en otras sabe perfectamente lo que quiere y cómo conseguirlo. Ese juego entre ingenuidad e inteligencia hacen interesante al personaje, hasta el punto de no saber qué es lo que trata realmente.
También me ha resultado llamativo la gran diferencia de edad que hay entre César y Cleopatra, y cómo el primero consigue, gracias a su experiencia, ponerse en la piel de la joven. Lo que me sorprende es cómo un personaje tan autoritario y feroz como César tiene un trato tan peculiar con Cleopatra. Tal vez es esa manipulación característica del romano la que hace hablar con Cleopatra como lo hace, para conseguir lo que él quiere. 
No obstante, el punto negativo que veo a esta obra es que hay demasiados personajes y apenas se explica quién es quién, por lo que crea cierta confusión. En ocasiones no me quedaba claro quién era romano y quién egipcio, quién estaba a favor de César y quién con Cleopatra.


El perfecto wagneriano, George Bernard Shaw


El perfecto wagneriano es una interpretación que George Bernard Shaw realiza sobre la ópera de Wagner, El anillo de los nibelungos. Para la lectura de esta obra, es necesario conocer a Richard Wagner y su ópera.
El anillo de los nibelungos, es un ciclo de cuatro óperas épicas, compuestas por el socialista Richard Wagner entre 1848 y 1874, veintiséis años que dedicó a escribir la música y el libreto. Esta obra maestra se basa en la mitología germánica, en particular en las sagas islandesas y “El cantar de los nibelungos” medieval. Aparecen personajes como los enanos, gigantes, Dioses y los héores.
Las óperas que componen El anillo de los nibelungos son: El oro del Rin, La Valkiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses. El objetivo de Wagner era el de hacer una obra perfecta.
Shaw, fue un escritor irlandés, nacido en Dublín en 1856 y fallecido en 1950 en Hertfordshire. Ganó el Premio Nobel de literatura en 1925 y un Óscar en 1938.
Emigró a Londres para comenzar su carrera literaria, aunque sus primeras obras fueron rechazadas por las editoriales. Así, empezó a escribir una columna de crítica musical en el periódico “Star”. Además de su carrera entre literato y crítico, se involucró en la política, fue un destacado miembro de la Sociedad Fabiana, que buscaba la transformación de la sociedad a través de métodos socialistas no revolucionarios.
Desde sus inicios, El anillo de los nibelungos ha estado sujeto a un sinfín de interpretaciones. En El perfecto wagneriano, George Bernard Shaw, sostiene la visión de que el anillo es una crítica socialista sobre la sociedad industrial y los abusos de la misma. Su ensayo está repleto de humor e ironía, modo en el que vierte sus obsesiones políticas e intelectuales sobre una obra cumbre en la historia de la música.
La edición de Eduardo Valls Oyarzun incluye todos los prefacios y un profundo estudio preliminar, con notas explicativas y aclaraciones de la traducción que ayuda al lector a comprender mejor el ensayo, al ofrecer un extenso análisis histórico y social de la época en que se escribieron. Además, relata brevemente la historia del “wagnerismo“ en Inglaterra e incluye un apéndice dedicado a ello, así como una serie de textos afines a “El perfecto wagneriano”.
El oro del Rin es el prólogo de “El anillo”, la parte que pasa más desapercibida. Según Shaw, se trata de “una dramática historia, cuya grandeza solo captan los que tienen la mente abierta”.
En La Valkiria, Shaw explica que Wagner hace una mordaz crítica a la Iglesia, por lo que más tarde tuvo que pedir perdón, ya que no se podía criticar a la Iglesia en esa época sin ganarse el rechazo de la sociedad.
Sigfrido se centra en el personaje del mismo nombre. Shaw lo compara con “Don Juan”, porque representa a un hombre que se despoja de su conciencia, que es criado para tener confianza absoluta en sus impulsos. Añade que Sigfrido es la viva imagen de Bakunin, que sentó las bases del anarquismo.
Shaw dice que hasta ahora solo se trataba de la obertura, y con “El ocaso de los dioses” llega la ópera.
La alegoría capitalista en la tetralogía surge desde las primeras frases. Para Shaw, el robo del oro es el germen que produce la figura del capitalismo.  Los personajes son ambiciosos y codiciosos, y una vez adquirido el anillo ejercen sin límites sus poderes cual “Alberich”, que terminará imponiendo el capitalismo en su fábrica esclavizando a sus trabajadores (los enanos) que vivirán miserablemente con el único fin de producir más riqueza para su señor (empresario). 
El perfecto wagneriano es un título acertado para una interpretación sobre una obra que pretendía ser perfecta, y según muchos, lo consiguió. Es muy importante el prólogo, ya que es una declaración de intenciones desde el inicio. 
La obra de Shaw es un ensayo-crítica musical dirigida a un público con ciertos conocimientos musicales. Sin embargo, las aclaraciones de Eduardo Valls ayudan a los lectores menos entendidos en el tema a comprender el mensaje de la obra. Por lo tanto, a los interesados en la obra de Wagner o en la crítica capitalista, les puede resultar una lectura aconsejable.

El Candor del padre Brown, Chesterton


El candor del padre Brown fue escrito por Gilbert Keith Chesterton. Su título original fue  The Innocence of Father Brown. Su año de edición original fue 1911, posteriormente la nueva edición está fechada en 1990. Tiene 285 páginas. 

Chesterton pertenece a esa estirpe de narradores ingleses cuyo gusto se decanta por el misterio. En la obra desarrolla a ese personaje maravilloso que es el padre Brown, protagonista de muchas de sus cuentos cortos. El padre Brown es un curita bajo e insignificante en el que pocos reparan. Sin embargo, termina resolviendo los misterios a los que se enfrenta con implacable lógica. Maestro de la ironía y del juego de la paradoja lógica como motor de la narración, polígrafo, excéntrico, orfebre de sentencias de deslumbrante precisión, más de cien volúmenes donde aparecen todos los géneros de la prosa. 

Gilbert Keith Chesterton nació en Campden Hill, 1874 y murió en Londres, 1936. Es un crítico, novelista y poeta inglés, cuya obra de ficción lo califica entre los narradores más brillantes e ingeniosos de la literatura de su lengua. Estudió en la prestigiosa St. Paul School y luego a la Slade School of Art; poco después de graduarse se dedicó por completo al periodismo y llegó incluso a editar su propio semanario, G.Ks Weekly. Desde joven se sintió atraído por el catolicismo, y en 1922 abandonó el protestantismo en una ceremonia oficiada por su amigo el padre O´Connor, modelo de su detective Brown, un cura católico inventado años antes. Además de poesía (El caballero salvaje, 1900) y excelentes y agudos estudios literarios (Robert Browning, Dickens o Bernard Shaw, entre 1903 y 1909), este conservador se dedicó a la narrativa detectivesca, con El hombre que fue Jueves, una de sus obras maestras, aparecida en 1908. Chesterton inventó una suerte de nostalgia católica anglosajona que celebraba la época medieval y la vida feudal. 

El padre Brown es cura que se ve ejerciendo la profesión de detective, cuando un  famoso delincuente internacional le roba un bello objeto de plata y piedra preciosas. El cura le sigue y acompaña sin violencia pero de manera constante.  Existe un detective de policía que si que realiza una labor profesional para intentar capturar al ladrón pero es el Padre Brown quien ayuda finalmente a capturarlo. La obra está compuesta por doce relatos distintos con la que dio a conocer al mundo a su personaje Gilbert K. Chesterton. A partir de aquí, el resto de los cuentos son una continuación en el tiempo de las andanzas del cura, del delincuente Flambeau y del jefe de la policía de París, conocido como “el gran Valentín”.

Lo más interesante no son los relatos en sí, sino ver el comportamiento del padre Brown, como se interesa por denunciar el crimen, pero salvar al criminal, como cobran importancia los pequeños detalles, a los que nadie presta atención a excepción del pequeño cura. De hecho Chesterton se inspira en un personaje que para nada es el prototipo de valentía y grandeza, un ser insignificante y algo ignorante que demuestra estar mas cerca de la verdad que ninguno. También evolucionan el delincuente y el policía, de tal manera que, a fuerza de convivir unos con otros, la línea que marca la diferencia entre el bien y el mal, no está demasiado definida. El delincuente puede llegar a redimirse y ser el mejor aliado de la justicia y el detective de policía, puede llegar a confundir el sentido de la justicia y aplicarla de manera cambiante.

Son relatos sencillos, que se leen bien y resultan entretenidos. También al final del libro se nos ofrece un apéndice que nos explica la época en que vivió el autor, una pequeña reseña biográfica y una valoración de la obra de Chesterton. Se trata nuevamente una colección de relatos policíacos pero todos están protagonizados por el padre Brown. Todos tienen una extensión de entre 18 y 26 páginas. En su aventura le acompaña Flambeau, un ladrón de guante blanco que ha puesto en jaque a la policía de media Europa y que acaba siendo el mejor amigo del tranquilo y candoroso padre Brown.

Una de sus frases más célebres dice así: “cuando el hombre deja de creer en Dios, empieza a creer en cualquier cosa”. La originalidad de los relatos del padre Brown es que estamos ante un investigador  pero que además ahonda en lo más interior del ser humano. La primera de todas se llama "La cruz azul" y en ella aparece también por vez primera el personaje deFlambeau, el gigantesco francés. En esta primera y entrañable historia, la narración se centra al principio en el superpolicía Aristide Valentin, que llega a Inglaterra. La siguiente aventura se llama "El jardín secreto"  y en ella encontramos el primer cadáver al que tendrá que enfrentarse el Padre Brown, la misteriosa muerte del sr. Brayne. La tercera narración, "Las pisadas misteriosas" explica el hecho extraño y singularísimo de que los miembros del club acudan vestidos con un traje verde. En realidad esconde una crítica sobre los convencionalismos sociales.  

La cuarta historia, titulada "Las estrellas errantes", es una de las más bellas y supone la definitiva conversión de Flambeau, de su estado de ladrón y criminal hacia el lado del bien. El quinto relato, "El hombre invisible", existen en la sociedad hombres y mujeres 'invisibles': están ahí, pero no los vemos. Esa es la base de esta encantadora y terrible historia. El sexto cuento lleva por título "La honradez de Israel Gow”, conjuga un ambiente de misterio y casi de novela de terror con la historia de un hombre extremadamente honrado. 

El séptimo relato es "La forma equívoca", en esta ocasión encontramos a los dos detectives aficionados en la casa del estrafalario poeta y novelista Leonard Quinton, quien aparece asesinado en su habitación. En la octava historia, "Los pecados del príncipe Saradine", Flambeau y al Padre Brown llegan a la Casa Roja, en Norfolk, que es donde reside el príncipe Saradine, ha invitado a Flambeau. En la novena narración, "El martillo de Dios", encontramos al bueno del Padre Brown donde el coronel Norman Bohun aparece asesinado. Todos sospechan de Barnes y  John. El Padre Brown logra demostrar que ni uno ni otro pudieron cometer el crimen.

En la décima aventura, titulada "El ojo de Apolo", el sacerdote visita las oficinas que Flambeau posee en Westminster. La joven Pauline Stacey aparece muerta en el hueco del ascensor. La undécima narración, "La muestra de la espada rota", es una de las obras maestras no ya solo de esta colección de cuentos sino de toda la narrativa chestertoniana. La narración duodécima, "Los tres instrumentos de la muerte", que cierra el volumen y pone el broche de oro a la colección de cuentos, plantea un singular enigma. Nadie se explica cómo o por qué alguien ha podido asesinar a un viejecito tan adorable, a un hombre tan alegre y encantador. Nadie se lo explica, excepto el Padre Brown, que descubre la verdad sobre Sir Aaron y sobre su familia, desvelando que aquellos en ciertas ocasiones quienes más parecen afanarse en el bien común ocultan una doble personalidad.   

El final del cuento representa una alegoría en que el sacerdote es Cristo entre los dos ladrones: el buen ladrón (Flambeau) y el mal ladrón (Valentin). Un gran relato, lleno de suave humorismo y belleza literaria. Ese curita que prefiere salvar el alma del criminal antes que juzgarle, condenarle y mandarle a la cárcel.

Germinal, Emile Zola

Germinal fue escrita por Emile Zola en 1885. Se trata de la decimotercera novela de los veinte volúmenes que escribió dentro de la serie Les Rougon-Macquart. Es considerada una de las mejores novelas en lengua francesa de la historia.


Zola fue un escritor francés, nacido en 1840 y fallecido en 1902. Se le considera el padre y el mayor representante del Naturalismo. Además de escribir numerosas novelas, colaboró en columnas literarias en varios diarios.
Germinal es un relato duro y realista, sobre una huelga de mineros en el norte de Francia en 1860. Se desarrolla en un pueblo, en el que todos los habitantes se ganan la vida en las minas de carbón, donde todos los días se juegan la vida por un mísero salario.
El personaje de Etienne llega al pueblo buscando trabajo, y como todos los demás lugareños, lo consigue en la mina. Intenta llegar a un acuerdo con los patrones, ya que están hartos de su precaria situación en la que las enfermedades y la muerte están al orden del día, pero al negarse estos, continúan su huelga los trabajadores y van a otras minas cercanas para conseguir que más gente los secunde. 
Al final, los patrones acuden a extranjeros dispuestos a trabajar en lugar de los huelguistas, haciendo que todo termine de forma violenta. El hambre y la desesperación de los mineros les hace atracar una tienda de alimentos y durante las protestas, en las puertas de la mansión de los accionistas de las minas, la policía abre fuego. La situación se salda con 14 muertos y 25 heridos.
Cuando se termina la lectura de Germinal puede dar la sensación de fracaso por parte de los huelguistas, ya que acaban volviendo a trabajar en las mismas condiciones precarias con las que empezaron. Sin embargo, el título de la novela lo dice todo, y es que no se pierde la esperanza completamente, lo que queda es una semilla que algún día germinará. Ellos no han hecho más que sembrarla.

El hombre que fue jueves, Chesterton


El Hombre que fue jueves es obra de Gilbert Keith Chesterton (Londres, 1874-1936) publicada en 1908. Chesterton escribe poesía, novelas, ensayos y artículos de opinión en periódicos. Deja la Iglesia anglicana convirtiéndose al catolicismo, publica biografías de Fco de Asís y Tomás de Aquino.

La obra denuncia la conspiración atea-anarquista contra la Humanidad. Aunque, a primera vista parece una novela policiaca de intriga, enredos y traiciones, Chesterton, con gran sutiliza, introduce reflexiones metafísicas donde confluyen: el orden y la anarquía, el bien y el mal, el perseguidor y el perseguido, y todo ello con toques de humor.

Chesterton comienza la obra con una descripción del barrio de Saffron Park -lo describe como obra de arte-. La trama gira en torno a la historia de Gabriel Syme, poeta de la ley y el orden, convertido en Policía para combatir una conspiración contra la Humanidad, y sin darse cuenta, y después de una discusión, sobre el orden y la anarquía, con Lucian Gregory, poeta anárquico, se convierte en miembro del Consejo Central Anarquista. El Consejo lo forman siete miembros y cada uno de ellos con el nombre de un día de la semana. Syme será el elegido para ocupar la vacante de Jueves, en disputa con Gregory. Los miembros anarquistas del Consejo, dirigidos por el corpulento Domingo, intentan dar un golpe para castigar al Estado y a la Iglesia. La trama según va avanzando da un giro resultando que nada es lo que parece, que seis de los anarquistas son policías, reclutados en un cuarto oscuro por un hombre voluminoso, para luchar contra el terrorismo anarquista. Los seis deciden descubrir quién es el hombre de cuarto oscuro. Una vez descubierto que es Domingo intentan descubrir quien es Domingo. En la persecución el Domingo les va entregando un mensaje a cada uno. Domingo se presenta como Dios y a ellos como hijos creadores para salvar al mundo. Justo cuando Syme parece comprender el significado de todo se despierta y se da cuenta de que todo ha sido una pesadilla.

El estilo es fluido y divertido por los diálogos de humor de los personajes. En toda la obra hay descripciones maravillosas, sarcasmo, ironía y usa la paradoja para ser mas entendible su doble mensaje. La obra es es una alegoría a la vida, a la política y a la religión. Como conservador-cristiano, ataca todo lo que va en contra del orden, es decir del anarquismo terrorista. Ve el mundo como una lucha entre el bien y el mal.

Con las aventuras de Syme y sus compañeros Chesterton plantea preguntas sobre el cristianismo. Usa la paradoja para que se acepte mejor la enseñanza del Catecismo. Nos habla de Dios y el Diablo.
La exageración de Chesterton, representada en la caricatura de Domingo, le permite criticar a los hombres y al mundo. Para él el hombre es un ser libre capaz de juzgar y cambiar la conducta del hombre, inclinada hacia el bien o al mal, a la anarquía o al orden, a la religiosidad o al ateísmo. Nos habla de todas las dudas que pueden asaltar a un creyente.

Chesterton a través de una pesadilla presenta al mundo como una novela policiaca sin delincuentes ni delitos. Mundo dominado por el caos y los anarquistas, donde no se puede confiar en las fuerzas del orden al existir una conspiración contra la Iglesia y el Estado.

1984, George Orwell

1984 es una novela política de ficción distópica, es decir, presenta un mundo apocalíptico, de pesadilla. Fue escrita por George Orwell entre 1947 y 1948, y publicada al año siguiente. 

George Orwell, pseudónimo de Eric Arthur Blair, escritor y periodista británico nacido en 1903 y fallecido en 1950. Sus obras llevan la marca de sus experiencias personales, por su posición en contra del imperialismo británico, a favor de la justicia social y en contra de los totalitarismos nazi y stalinista tras su participación en la Guerra Civil española. Es uno de los ensayistas en lengua inglesa más importantes del siglo XX, conocido por dos novelas muy críticas con el totalitarismo: Rebelión en la granja y 1984.
Esta última introdujo conceptos como el de "Gran Hermano”, “Policía del Pensamiento” y la “neolengua”. La novela se basa en una futura Londres, donde la sociedad está dividida en tres claros grupos: los miembros del Partido Único, los del Consejo dirigente y los proles, una masa de gente que constituye el 85% del total de la población. El estado suprime todo derecho y castiga incluso con la muerte a los que no muestren suficiente fidelidad a la causa nacional, salvando solo a los fanáticos de los castigos.
El protagonista de la obra es Winston Smith, que trabaja en el Ministerio de la Verdad, uno de los cuatro que hay. Los trabajadores de este ministerio se ocupan de reescribir la historia, dejando siempre en buen lugar al Imperio de Oceanía, al que pertenece Londres. Esta superpotencia está gobernada por el “Ingsoc”, acrónimo de socialismo inglés, y las otras dos potencias son Eurasia y Asia Oriental.
El “Gran Hermano” es el único personaje político, y hace una clara alusión a Stalin. La novela hace referencia a los regímenes totalitarios y los ridiculiza, al ironizar con los aliados de la superpotencia de Oceanía, que van cambiando dependiendo de la situación, al igual que Stalin fue primero aliado de Hitler y luego su enemigo.
1984 es de lectura obligada, porque algunos aspectos se pueden aplicar a la actualidad. De hecho, numerosos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y la de la novela, y el término orwelliano se ha convertido en sinónimo de las sociedades que reproducen actos totalitarios y represores.
La obsesión con la seguridad y la vigilancia que tienen cada vez más los estados, puede recordar al concepto de “Gran hermano” y las “telepantallas” que vigilan a los personajes de la novela. ¿Nos estamos acercando a esta sociedad distópica?

miércoles, 1 de mayo de 2013

Niebla, Miguel de Unamuno


Niebla es una novela escrita por Unamuno en 1907, y publicada en 1914. El autor la califica de “nivola”, un género distinto parecido a la novela, pero que no sigue todas las características de esta al pie de la letra, y pretendía ser una alternativa a la novela realista dominante en el siglo XIX. 

Miguel de Unamuno fue un escritor y filósofo español perteneciente a la generación del 98. Nacido en Bilbao en 1864 y fallecido en Salamanca en 1936, cultivó diversos géneros literarios: novela, teatro, ensayo y poesía. Además, fue diputado entre 1931 y 1933 por la conjunción republicano-socialista. 

Se trata de una obra de la madurez literaria de Unamuno, en la que aparecen las principales características del autor: los conflictos íntimos de los personajes, amores imposibles, el rechazo a la muerte…

Augusto, el protagonista se enamora de una mujer, pero esta a su vez lo está de otro hombre, mientras que la planchadora que va a casa de Augusto se enamora de él. Es un lío amoroso que acaba mal para el personaje principal, que quiere suicidarse después del desengaño. 

Después de esto, se produce una escena en la que se difumina la línea divisoria entre realidad y ficción, una especie de niebla como bien dice el título. Unamuno se convierte en un personaje más de la “nivola” y habla con Augusto sobre la muerte, le dice que no puede suicidarse porque es un ente ficticio. De nuevo aparece difuminada esa línea en el personaje de Víctor, a través del cual, Unamuno explica su teoría sobre la “nivola”, por lo que se representa a sí mismo en ese personaje también.

El aspecto filosófico de Unamuno aparece notablemente en esta obra, en los temas de la muerte, la metaficción o la inadecuación del ser humano. Eso hace que sea un libro entretenido de leer y diferente, en el que el lector no se perderá en esa niebla.

Hombre y Superhombre, Bernard Shaw


Bernard Shaw es un escritor de origen irlandés, considerado el autor teatral más significativo de la literatura británica posterior a Shakespeare. Fue el mejor crítico teatral y musical de su generación con una incisiva crítica social. Más de 50 obras le convirtieron en uno de los más destacados autores de cartas de la literatura universal. Místico y visionario, hombre tímido, introspectivo y discretamente generoso. Aderezando hasta sus trabajos más serios con un sutil sentido del humor. Nació el 26 de julio de 1856 en Dublín. El joven asistió a escuelas tanto católicas como protestantes y, comenzó a trabajar a los 16 años, por lo que hubo de completar su educación de un modo autodidacta. 
Algunas de sus obras más importantes son: La profesión de Cashel Byron (1882), Un socialista asocial (1883), Las quintaesencias (1891), Trata de blancas (1893),…  Su papel fue determinante en la fundación y el sostenimiento de la Sociedad fabiana, grupo de socialistas de clase media que defendía la transformación de la sociedad y el gobierno ingleses mediante la "impregnación". 

El trabajo periodístico que llevó a cabo durante sus primeros años comprendía desde la crítica literaria y artística hasta brillantes colaboraciones sobre temas musicales. Comenzó a trabajar para la Saturday Review como crítico teatral. La primera obra teatral de Shaw, Casa de viudas (1892). Un poco mejor fue la andadura de una de sus Tres obras para puritanos (compuesta por El discípulo del diablo, César y Cleopatra y La conversión del capitán Brassbound). En su siguiente obra, Hombre y superhombre (1903), transformó la leyenda de Don Juan en obra de teatro, y en una representación-dentro-de-otra.

Hombre y superhombre es una pieza que el autor escribe sobre el mito del Don Juan. John Tanner, moderna versión del antiguo seductor, se convierte en portavoz del pensamiento iconoclasta de su creador y en el blanco de los avances amorosos de la protagonista, cuyo afán de casamiento él procura resistir. Propone una nueva visión de la mujer que descubre en él. La fuerza de la mujer que se esconde en una aparente debilidad. Una verdadera fuerza vital para conquistar al hombre y que éste finalmente acaba cediendo en su afán de supervivencia. El pensamiento de Nietzsche es constante en la obra. 

Dentro del mito de Don Juan, la obra Hombre y Superhombre defiende ir en contra del igualitarismo, vivir en una moral de la violencia,.. La figura del superhombre tiene una consideración general relativa al platonismo y la concepción filosófica de la muerte de Dios. Esta comedia teatral el famoso burlador resulta dominado por su compañera femenina. 

Hasta sus últimos días, continuó escribiendo brillantes comentarios a sus propias obras teatrales e inundando a sus editores con libros, artículos y cartas malhumoradas.  Sin duda un autor que merece el mejor de los recuerdos.