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jueves, 2 de mayo de 2013

Crítica Literaria


La crítica siempre ha sido importante en el periodismo pero su evolución ha sido distorsionada por el contexto histórico en el que se ha situado. En los años cuarenta la crítica en España debía seguir el corte que marcaba la dictadura. En los años cincuenta autores como Manuel Muñoz Cortés crean un “club de la crítica” partiendo de la necesidad de la aparición de crítica en la prensa. En los años sesenta la crítica se basaba en la ideología fundamentalmente. Destaca en este período Ricardo Doménech como precursor de la crítica teatral. Después en los años setenta Goytisolo planteaba la vital existencia o no de un crítico literario. La crítica es uno de los elementos más importantes de la democracia. La aparición de la crítica está muy unida a la política. 

La crítica nunca debe sustituir la literatura sino admirarla y embellecerla. El objetivo de una crítica debe siempre ser la reflexión interior. Un proceso de observación de la obra para después a partir de sus antecedentes y consecuentes elaborar una opinión que pueda ser útil a cualquier persona que le interese. Todos relacionamos la crítica con la subjetividad, esa es la virtud de este género periodístico. Se trata de la habilidad de un autor de emitir un juicio sobre algo y que eso sea útil para otras personas. No todo el mundo es capaz de realizar esta opinión y menos de una si es literaria. 


El buen crítico se aprecia por ser capaz de juzgar separando sus gustos personales. Es una persona culta y bien formada. Por supuesto en la crítica tiene que haber sentimiento pero también razón. Debe destacar de la obra aspectos relevantes y novedosos de ésta. Debe ayudar al espectador a entenderla y tener criterio propio. El crítico debe mostrar un pensamiento pero éste debe estar debidamente argumentado. 

Cuando la crítica se encuentra relacionada con un medio hace que ya relacionemos esa crítica con el número de ejemplares que venda dicho medio. Lo malo es que muchos medios ven la crítica como un escaparate atractivo para vender publicaciones. Un periodista sumiso y demasiado ligado a su medio tiene como consecuencia un lector cada vez más pasivo y robotizado. Todo periodista debe despertar el carácter crítico pero también todo ser humano que quiere participar activamente del mundo que le rodea. La crítica literaria interesa económicamente a la sociedad. Lo cierto es que la mayoría de los periodistas incitan a un lector consumista. 

La crítica es temporal y puede ser perfectamente cambiable en el tiempo. Debe estar siempre en primer lugar la calidad de las obras y la buena valoración de éstas, y ello no implica una valoración positiva de las mismas. La crítica debería ser un género que se continúe cultivando, que informa y aporta miles de matices y puntos de vista distintos.  La crítica tiene una doble función por una parte ayudar al lector pero también al escritor. Siempre debe ser útil para todo el que lo lea y aunque existan cultismos debe ser comprendida por todos. 

En sus inicios la crítica realizaba una gran labor tanto en literatura como en arte, un ejemplo de ello es Dámaso Alonso. Actualmente se produce una pérdida cada vez mayor de la literatura como arte y una mayor mirada a los intereses comerciales. Unida a la crítica está siempre la opinión de textos literarios. Es necesario siempre acudir a estos temas literarios. Ahora tanto la literatura como la crítica están sometidas a la voz de los medios. Eduardo Mendoza ya ha meditado sobre que hoy en día está influenciada por factores económicos. 

Tiene gran importancia en el periodismo los suplementos literarios. Están influenciados inevitablemente por el tipo de lectores que los reclaman. Los periódicos actuales como el ABC comenzaron a realizar suplementos a principios del siglo XX. 

Considero que la crítica es un género que sigue siendo importante como marcador de opinión pero su valor se ha degradado. Una crítica nunca puede ser objetiva porque entonces sería una mera descripción. Se ha pasado a un antiguo control por el estado a un presente control por las empresas. Ninguno de los dos métodos son éticos y con ello el arte deja de ser puro. El interés por mantenerse en la primicia impide una literatura limpia, ojalá esto cambie algún día. 

Antonio Machado entre la literatura y el periodismo, Félix Rebollo Sánchez


El ensayo escrito por el profesor Félix Rebollo Sánchez –doctorado en Filología Hispánica-, Antonio Machado entre la literatura y el periodismo, retrata adecuadamente la trayectoria del poeta romántico entre estos dos géneros.

El libro se divide en cuatro capítulos, pero la esencia de éste reside en los tres primeros, ya que el último se conforma de una serie de notas añadidas  sobre las publicaciones que homenajearon al autor después de su muerte.

La obra está escrita cronológicamente, ya que avanza desde una perspectiva general de la obra machadiana, para más tarde exponer las publicaciones en las que colaboró el autor, y finalizar con los homenajes que hacen ciertas publicaciones tras su muerte. Esto permite hacer un rápido pero intenso viaje por la obra de Machado, ya que el autor refleja a la perfección el carácter de sus escritos con ciertos fragmentos de sus poemas y el contexto en el que los escribe.

De este modo, se observa cómo Antonio Machado escribe sobre el tiempo y la muerte, sobre la verdad y la belleza, sobre el amor y el alma, y cómo consigue conectar la palabra a la conciencia. Todo ello, he de añadir, de una forma simple y clara, sencilla y cercana a cualquier lector. Eso es parte del encanto de Machado, que escribía sobre cosas mundanas y cotidianas, con un afán de permanecer en el tiempo; una poesía interiorizada que quiere ser reflejo del alma y del pensamiento.

Más tarde, en el tiempo de sus colaboraciones en diversas publicaciones, sus escritos se tiñen de cierto tono irónico y costumbrista. También en el ensayo se muestra el amor por el teatro que sentía Machado, partidario del teatro clásico y no del innovador. A su vez, en ocasiones se nombran como referentes de Machado a Unamuno o Galdós, también admirados por el autor de la obra.

Se dice de Machado que quería ilustrar a la gente con su escritura, es decir, a aquellos que no podían acceder a la enseñanza. Sus colaboraciones en revistas son principalmente reseñas literarias y críticas, al igual que poesías sencillas pero cargadas de sentimiento. Con todo ello, Machado pretendía crear estados de conciencia, ya que trata temas de diversa índole, como la luchas de las clases sociales, la religión o la filosofía. En definitiva, pretendía despertar el conocimiento interior de aquellos que le leyeran.

Por último, en sus homenajes se puede observar cómo su poesía perdura en el tiempo mucho después de su muerte, ya que ésta consigue mezclar sentimentalidad e historia en un mismo ser. Se le ha definido como creador de la poesía temporal, como el poeta del amor y el tiempo. A su vez, él y su hermano concebían el teatro como literatura, en el sentido de que debía llevar a la reflexión. 

Pero en este ensayo no todo son palabras bonitas hacia el poeta de fácil comprensión. El autor del libro también recoge algunas críticas negativas hacia el poeta, aunque la mayor parte de su obra se dedique a ensalzarle.

En una última referencia el tercer capítulo, añadir que los numerosos homenajes que se hacen al poeta llevan a querer creer en lo utópico, ya que expone de manera sencilla sus sueños y ambiciones, sus amores y soledades.

En conclusión, Antonio Machado entre la literatura y el periodismo, consigue que casi cualquier lector tenga ganas de leer más sobre el famoso poeta y descubrir su obra de una manera más profunda.

Carta a una desconocida, Stefan Zweig





Lo primero es que ha sido una oportunidad leer esta obra porque te hace reflexionar sobre aspectos fundamentales de la propia vida. Una vida que por un giro inesperado y aparentemente imperceptible puede llegar a cambiar por completo a una niña y que a partir de ello nada vuelva a ser igual.

Reconozco que me ha sorprendido en muchos momentos y continuamente te vienen debates morales a la cabeza donde no dejas de plantearte la típica pregunta de que hubieras hecho tú en ese lugar. Por muchas hipótesis que tratemos de cuestionarnos lo cierto es que realmente no lo sabríamos hasta que no estuviéramos allí, en esa piel y tuviéramos que enfrentarnos a esa situación.


Es difícil imaginarme que haría si en mi vida alguna vez llegara a encontrarme ante un amor tan apasionado que según crezca éste disminuya el amor por la propia persona. Sinceramente perdió el amor propio y se lo entregó a un desconocido. Esta es la clave de la historia y que es imprescindible no solo conocerla sino entenderla. 
Si creemos en esta historia de manera incrédula pensaremos que es un amor enfermizo. Que malgasto su vida, realmente toda su vida por una persona que nunca lo supo. Es que ni siquiera intento estar con él, le amaba desde la sombra y en los momentos de acercamiento era un ser completamente sumiso. Hasta que punto esto es un obsesión. Llego a comprender aunque no enteramente su situación, trato de evitar que el pudiera tener un mal pensamiento de ella. Al evitar eso tuvo como consecuencia que no tuviera pensamiento para ella porque ni siquiera existía.

No creo que se trate de falta de valor, es algo demasiado arriesgado para algo tan puro. La protagonista tenía a su amado totalmente idolatrado, era su dios, su pensamiento en cada segundo y la razón por la que tomaba todas las decisiones para seguir viviendo. Pero siempre prefirió seguir así, un sufrimiento que arrastró durante toda su vida, una vida infeliz porque todo lo que tenía sentido dejaba de tenerlo por él.

Parte del amor, ese sentimiento que mueve a todos y cada uno de los seres humanos, también tiene su parte de desamor. Ponerse en la piel de la desconocida es complicado; pero si tuviera que enfrentarme a esta decisión yo se lo hubiera dicho antes, quizá por carta o no pero antes de morir, haber sabido que pensaba de todo, arriesgándome a que la decepción fuera máxima. Considero que el padre tenía derecho a saberlo, aunque el niño no tuvo mala vida nunca tuvo un padre al que amar porque ella no quiso dar esa oportunidad, es bonito pero demasiado profundo el dar tu vida al otro de esa manera tan arriesgada y dolorosa, ya que el propio hecho de amarle era para ella una falta de aliento. 

En esta breve novela somos concientes de cómo es posible amar en todos los sentidos y hacer eso sin pedir nada a cambio. Cargar durante toda una vida con una decisión de mantener en el anonimato y solo en el último momento cuando ya nada puede hacer que cambie las cosas es cuando decide desvelar su secreto. Podríamos plantearnos el sentido de esto, lo lógico sería haberlo dicho cuando necesitaba su ayuda, cuando sinceramente tenía algo que ofrecerle,… pero no es así… el amor nunca es así, es ilógico y por ello es único y que a día de hoy sigue siendo lo que mueve el mundo.


Hombre de lunes con secreto, Luis García Montero



Luis García Montero

Nos encontramos ante un poema de Luis García Montero. Además de un prestigioso poeta es un consagrado columnista de opinión y ensayista. Nos proponemos a analizar un poema titulado “Hombre de lunes con secreto”. Sin duda hace que tengamos otra mentalidad de los lunes en sentido metafórico y una visión más positiva en sentido estricto. Un poema amoroso ambientado en la ambigüedad de un lunes.

Este lunes de Abril templado y diligente
muy de mañana, sin haber dormido.

Por la cafetería cruza el buitre
de los horarios laborales,
entre tazas, tostadas y periódicos
se discuten las últimas noticias,
y el hombre del secreto
se sumerge en el túnel de una nueva semana.
Deshoja el bienestar de su café
sonríe a quien le mira, se consuela,
porque tiene un secreto.

Una primera fase que anima al lector a continuar, a sentirse inmerso en la lectura, a sacar lo mejor de cada uno. Una perfecta descripción de lo que es la mañana del primer día de la semana y la sensación por un lado de trabajo por delante y por otra de recuerdos del día pasado que cada vez vemos más lejos. Nos anuncia un secreto, ese secreto que diferencia a ese hombre del resto de seres que en ese momento le rodean.  Algo que le hace especial.


Los cuerpos juveniles son presente,
pero nos llega impuesta del pasado
la inocencia arbitraria de sus conversaciones.
El hombre del secreto lo comprende
camino del trabajo, 

cuando los estudiantes llenan el autobús
y un tumulto de cuerpos con la cara lavada
se apodera del lunes.
Los ve crecer, observa
como un grito de incógnita en sus ojos,
una inquietud después desvanecida
por usura del tiempo.
Vivir es ir doblando las banderas. 


La incertidumbre y ambigüedad continúa en el poema. La descripción perfecta que rodea al hombre del secreto. El hombre cerca de llegar al trabajo, ve personas y personas cada uno que se dirige a su destino, su destino que puede o no ser el mismo todos los días de la semana. Especial importancia debemos dar a la última frase, a una perfecta definición de la vida. Un reto al que nos enfrentamos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Una sensación que está perfectamente definida por nuestra actitud ante ella, el valor que tengamos para enfrentarnos a las cosas e ir superando los grandes retos, los mismos retos que nos hacen ser cada vez más grandes. 



El hombre de los ojos encendidos
se hiere con las rosas académicas,
consigue entre saludos, puñales y cipreses
cruzar el campus universitario,
recorre los pasillos en busca de su aula
de su clase,
pero tiene un secreto
y el tema diecinueve se convierte
en materia de asombro,
poemas que se escapan de la página,
versos que llegan a la cima
de una mirada en vilo,
alguien que deja los apuntes
y los libros de texto,
para cerrar las manos hasta
herirse
con otra rosa viva

mucho más inclemente,
la rosa de un secreto en el alma de un lunes.


Conocemos verdaderamente en la situación de nuestro protagonista. El hombre una vez que llega a la universidad se dirige a un lugar concreto, un aula. El secreto continúa y esto se envuelve con la sensación del lunes. Una relación del protagonista y otra persona, alguien importante que le hace cambiar la actitud. La literatura es superada de la realidad que se escapa del texto. La otra persona le hiere. 



Abre la puerta del despacho
y los libros sonríen como cómplices viejos.
En ellos ha leído lo que siente,
solo literatura descentrada.
Pero esta vez no,
esta mañana no,
y el hombre del secreto al levantarse
se miró en el espejo,
y descubrió el enigma
de sus extraños ojos encendidos,
y se dijo que no,
esta vez no.

Ya en el despacho solo los libros parecen conocer su pensamiento. El secreto cada vez nos produce más intriga, un enigma que parece no tener fin. Algo le preocupa y considera que esta mañana las cosas van a ser diferentes. Este lunes algo iba a cambiar, no, no iba a ser un día cualquiera. 



¿Y la ciudad? Abierta
de luz, cuerpo tendido,
ha cambiado de piel en la ventana.
Y no será paciencia, ni callejón nocturno,
ni día laborable de tráfico dudoso.
Así que va al teléfono,
busca la tinta azul del numero apuntado
en el carnet de conducir,
la condición de un lunes
que ya no tiene voluntad de fecha

sino de fruta, de sabor en los labios.

Me resultan totalmente ingeniosos estos versos. El lunes ya no tiene su valor de siempre, lo ha perdido porque alguien ha querido que así fuera. Una descripción minuciosa de lo que hace, algo que va a ser realmente trascendental, algo meditado, quizá no lo suficiente. Finalmente unos labios que simbolizan a una mujer. Esa mujer que antes personifico en una rosa que hiere. Y esta mujer le ha cambiado el lunes dándole un sentido completamente diferente y que puede hacer que ningún lunes vuelva a ser como aquel en el resto de su vida. 


El hombre del secreto marca y dice:
-Buenos días, soy yo, he terminado-.

Sin palabras, así nos quedamos al terminar de leer los últimos versos. Unos versos distantes, fríos que dejan la historia abierta, sin final, sin descubrir realmente el secreto. Una llamada que sin duda es definitiva y tajante. Saluda, se identifica y con una palabra transmite el mensaje que lleva pensando, un fin. El final de algo que le absorbe y conmueve. Un poema que nos hace ser concientes de hasta que punto la literatura es parte de la vida y nos pertenece cada día más. 

Soldados de Salamina, Javier Cercas


Un aspecto clave de esta novela es que llega fácilmente al lector porque está escrita en primera persona (excepto la segunda parte). Al narrar hechos cercanos al autor y narrador, hacen que éstos parezcan, y sean, reales. También la continua duda de si Javier Cercas se considera a sí mismo escritor o periodista es otro punto que me ha llamado la atención. Como se dice en la tercera parte del libro: “Un buen periodista es siempre un buen escritor, pero un buen escritor casi nunca es un buen periodista”. En la novela se puede ver cómo Cercas es un gran escritor, pero también es un gran periodista. La intensa labor de investigación que rodea al caso de Sánchez Mazas es admirable.

Creo que narrar toda la aventura que tuvo que pasar para poder escribir este libro es el gran atractivo de la misma. Al estar narrada la vida real en forma de novela, crea la duda de si lo que está contando es real o no. Además, el continuo ir y venir de personajes, acontecimientos y datos que cuentan los mismos, crean la necesidad de estar constantemente pendiente del transcurso de la historia. En ocasiones, al mezclar la vida de las fuentes de las que quiere obtener información para escribir su novela y la intensa labor de investigación, hacen que se pierda el hilo de la historia.

Personalmente, no conocía al personaje de Sánchez Mazas, y no es hasta la segunda parte del libro cuando explica quién fue y lo que hizo. La convenida alianza y amistad de los soldados del bando contrario al de Sánchez Mazas es otro de los puntos a destacar de la novela. El pacto de protección mutuo llama especialmente la atención, y más cuando se estaba en guerra. La confrontación de ideologías en un momento así es determinante para decidir si vale la pena o no salvar la vida a una persona. ¿Por qué entonces los soldados republicanos (los “amigos del bosque”) escondieron a Sánchez Mazas? Si él fue uno de los incitadores para extinguir la República y ellos lo sabían, ¿mostraron piedad al principio o fue la amistad que se forjó después lo que le salvó? No me quedó claro este aspecto, pero supongo que por eso Cercas quiso escribir acerca de estos soldados que no delataron a Sánchez Mazas, para demostrar que no eran como él ni como los falangistas.

Sin embargo, también hay una contraposición entre los cargos que ocupa Sánchez Mazas a lo largo de su vida. Comienza escribiendo artículos, crónicas, etc., es decir, era un hombre de letras que luego se pasó a la política. Y son dos cosas muy diferentes: una cosa es escribir acerca de política e ideologías, y otra es dedicarse a ella. ¿Y cuál es más poderoso? Según se observa en el libro y en la vida de Sánchez Mazas, el poder de la palabra es mayor que su trayectoria política. Incitaba a la violencia con sus escritos para acabar con la República; ayudó con ello a crear la España de Franco; consiguió más falangistas adeptos, etc. Y sin embargo, apenas se esforzó en realizar bien su cargo político. Y para Franco, desquitarse de su labor política era símbolo de oposición. Una idea que se extrae de la lectura es si rechazar cargos políticos era una forma de oposición silenciosa. Al parecer, para Sánchez Mazas y otros muchos sí que fue así, ya que algunos de los que ayudaron a construir ese régimen se pasaron al bando contrario.

Por otro lado, otra figura clave es la de aquel solado que no delató a Sánchez Mazas en el fusilamiento. En la tercera parte del libro se crea la duda de si realmente fue Miralles o no. Este personaje es destacable porque es comprensible, es decir, no quiere recordar el pasado ni las guerras en las que participó; ya es demasiado anciano para volver a recrearse en él. Pero el periodista en muchas ocasiones revuelve el pasado para obtener información, tal y como hace Cercas. Y lo admirable de él es que no desiste hasta que considera que su libro puede darse por finalizado.

No obstante, cabe preguntarse si las personas con las que contacta y que casualmente conocen a alguien que pudo saber algo de lo que ocurrió con Sánchez Mazas son simples coincidencias o era pura suerte.

Por último, concluir que escribir sobre los héroes de guerra ayuda a no olvidarles, porque escribiendo sobre ellos se les recuerda. La Guerra Civil española ha dado mucho de sí para temas como este. Algunos como Miralles al principio, no son partidarios de remover el pasado; otros como Cercas quieren saber lo que ocurrió con ciertos personajes. Hay opiniones muy dispares al respecto. Una guerra que enfrentó a unos españoles contra otros, y que más tarde desembocó en el régimen franquista, no siempre es agradable que sea recordada. Sin embargo, escribir sobre los personajes secundarios que participaron en ella permiten recordar que no sólo son unos cuantos nombres importantes los que participaron en ella. Detrás de esos soldados había una historia, una vida que Javier Cercas ha querido, y ha logrado recuperar en esta novela.

César y Cleopatra, Bernard Shaw


Esta obra de teatro cuenta la historia de cómo el emperador Julio César llegó a Egipto, donde Cleopatra y su hermano se disputaban el trono. La obra se divide en cinco actos: el primero cuenta la invasión de Egipto por parte de César. Se alternan diálogos entre los romanos y los egipcios, lo que provoca la huida de Cleopatra. No obstante, César se las ingenia para dar con Cleopatra y engañarla para llevarle a su palacio. La joven ignora que está tratando con el enemigo, quien además la seduce para convertirla en reina. César provoca el cambio de carácter que se da en Cleopatra, que pasa de ser una joven ingenua y asustada a ser una verdadera señora del palacio.
El segundo acto está centrado en la intervención romana en la zona que han invadido. Los presentes discuten sobre qué van a hacer con este nuevo territorio y quién lo va a gobernar. En este segundo acto se ve el crecimiento interior que ha experimentado Cleopatra, quien trata de comportarse como una auténtica reina impulsada por el apoyo de César.
El tercer acto narra lo despiadada que se vuelve Cleopatra al amenazar de muerte a las personas que la rodean para conseguir lo que quiere. En este acto también se muestran las tácticas de César para manejar a sus enemigos. El cuarto acto cuenta la acusación de traición de la que es parte Cleopatra ante el asesinato de Potino, quien la había acusado de desear la marcha de César para poder gobernar ella sola. En el quinto y último acto César anuncia a Cleopatra que ha ordenado como gobernador a Rufio, quien asesinó a la principal sirvienta de Cleopatra, Ftatatita. La obra finaliza con la marcha de César de Egipto y la promesa de éste de que enviará a Marco Antonio para que Cleopatra le conozca.
Estilo
Al ser una obra de teatro, la forma de escribir la obra es dialogada, con pequeñas explicaciones entre paréntesis sobre cómo actúan los personajes ante determinadas situaciones, o descripciones sobre los espacios donde se desarrollan los acontecimientos. El estilo que utiliza el autor para las expresiones que utilizan los personajes es un tanto refinada, ya que al tratarse de una obra antigua requiere de un vocabulario acorde con la época y la situación que está narrando. En ocasiones el desconocimiento de la cultura egipcia y romana dificulta la lectura, ya que el lector puede no conocer las disputas que había entre persas y egipcios, por ejemplo, o las ansias de gobernar los territorios conquistados de los hombres cercanos al César.
Novedad y originalidad
La originalidad que observo en esta obra es la relación que existe entre César y Cleopatra. El desconocimiento que tiene ella de él en el primer acto hace pensar que es un personaje manipulable, y así se ve en la obra. Pero lo que aprende de César se vuelve en su contra a lo largo de la historia. Él consigue hacer de Cleopatra una reina hasta tal punto de que ella quiere deshacerse de él. Esta circunstancia hace de Cleopatra una joven despierta y avispada, pero que en determinadas situaciones se comporta como alguien infantil y mimado. En cierto sentido es un personaje bipolar e impulsivo que sirve como contraste a la racionalidad estratégica característica de César. El autor por tanto muestra a la perfección dos polos opuestos en los protagonistas de la obra, en los que la razón se impone a la impulsividad.
Valoración
César y Cleopatra se caracteriza principalmente por los juegos ocultos que realizan los personajes de cada bando. Refleja los intereses personales que tiene cada individuo para llegar al poder y conservarlo, y cómo hacen lo posible para lograrlo, aunque tengan que cargar con varias muertes bajo su conciencia. No obstante, las muertes están 'justificadas' en el sentido de que el autor logra que nos pongamos en la situación de ciertos personajes y concibamos como normal algo que en nuestra época no lo es, como es la muerte por venganza. Por ello creo que el autor logra reflejar muy bien el ambiente de la historia, época de conquistas, guerras y traiciones.
Me ha llamado especialmente la atención la evolución del personaje de Cleopatra. Comienza la obra siendo una joven asustada e ingenua que no es capaz de dar órdenes a sus sirvientes. Pero cuando conoce a César y éste le impulsa a comportarse como una auténtica reina, su carácter se transforma hasta el punto de ser despiadada para conseguir gobernar ella sola. Sin embargo mezcla estas características con cierta niñez e inmadurez, que se refleja en el trato que tiene con César. En ocasiones aparece reflejada como una niña mimada, y en otras sabe perfectamente lo que quiere y cómo conseguirlo. Ese juego entre ingenuidad e inteligencia hacen interesante al personaje, hasta el punto de no saber qué es lo que trata realmente.
También me ha resultado llamativo la gran diferencia de edad que hay entre César y Cleopatra, y cómo el primero consigue, gracias a su experiencia, ponerse en la piel de la joven. Lo que me sorprende es cómo un personaje tan autoritario y feroz como César tiene un trato tan peculiar con Cleopatra. Tal vez es esa manipulación característica del romano la que hace hablar con Cleopatra como lo hace, para conseguir lo que él quiere. 
No obstante, el punto negativo que veo a esta obra es que hay demasiados personajes y apenas se explica quién es quién, por lo que crea cierta confusión. En ocasiones no me quedaba claro quién era romano y quién egipcio, quién estaba a favor de César y quién con Cleopatra.


El perfecto wagneriano, George Bernard Shaw


El perfecto wagneriano es una interpretación que George Bernard Shaw realiza sobre la ópera de Wagner, El anillo de los nibelungos. Para la lectura de esta obra, es necesario conocer a Richard Wagner y su ópera.
El anillo de los nibelungos, es un ciclo de cuatro óperas épicas, compuestas por el socialista Richard Wagner entre 1848 y 1874, veintiséis años que dedicó a escribir la música y el libreto. Esta obra maestra se basa en la mitología germánica, en particular en las sagas islandesas y “El cantar de los nibelungos” medieval. Aparecen personajes como los enanos, gigantes, Dioses y los héores.
Las óperas que componen El anillo de los nibelungos son: El oro del Rin, La Valkiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses. El objetivo de Wagner era el de hacer una obra perfecta.
Shaw, fue un escritor irlandés, nacido en Dublín en 1856 y fallecido en 1950 en Hertfordshire. Ganó el Premio Nobel de literatura en 1925 y un Óscar en 1938.
Emigró a Londres para comenzar su carrera literaria, aunque sus primeras obras fueron rechazadas por las editoriales. Así, empezó a escribir una columna de crítica musical en el periódico “Star”. Además de su carrera entre literato y crítico, se involucró en la política, fue un destacado miembro de la Sociedad Fabiana, que buscaba la transformación de la sociedad a través de métodos socialistas no revolucionarios.
Desde sus inicios, El anillo de los nibelungos ha estado sujeto a un sinfín de interpretaciones. En El perfecto wagneriano, George Bernard Shaw, sostiene la visión de que el anillo es una crítica socialista sobre la sociedad industrial y los abusos de la misma. Su ensayo está repleto de humor e ironía, modo en el que vierte sus obsesiones políticas e intelectuales sobre una obra cumbre en la historia de la música.
La edición de Eduardo Valls Oyarzun incluye todos los prefacios y un profundo estudio preliminar, con notas explicativas y aclaraciones de la traducción que ayuda al lector a comprender mejor el ensayo, al ofrecer un extenso análisis histórico y social de la época en que se escribieron. Además, relata brevemente la historia del “wagnerismo“ en Inglaterra e incluye un apéndice dedicado a ello, así como una serie de textos afines a “El perfecto wagneriano”.
El oro del Rin es el prólogo de “El anillo”, la parte que pasa más desapercibida. Según Shaw, se trata de “una dramática historia, cuya grandeza solo captan los que tienen la mente abierta”.
En La Valkiria, Shaw explica que Wagner hace una mordaz crítica a la Iglesia, por lo que más tarde tuvo que pedir perdón, ya que no se podía criticar a la Iglesia en esa época sin ganarse el rechazo de la sociedad.
Sigfrido se centra en el personaje del mismo nombre. Shaw lo compara con “Don Juan”, porque representa a un hombre que se despoja de su conciencia, que es criado para tener confianza absoluta en sus impulsos. Añade que Sigfrido es la viva imagen de Bakunin, que sentó las bases del anarquismo.
Shaw dice que hasta ahora solo se trataba de la obertura, y con “El ocaso de los dioses” llega la ópera.
La alegoría capitalista en la tetralogía surge desde las primeras frases. Para Shaw, el robo del oro es el germen que produce la figura del capitalismo.  Los personajes son ambiciosos y codiciosos, y una vez adquirido el anillo ejercen sin límites sus poderes cual “Alberich”, que terminará imponiendo el capitalismo en su fábrica esclavizando a sus trabajadores (los enanos) que vivirán miserablemente con el único fin de producir más riqueza para su señor (empresario). 
El perfecto wagneriano es un título acertado para una interpretación sobre una obra que pretendía ser perfecta, y según muchos, lo consiguió. Es muy importante el prólogo, ya que es una declaración de intenciones desde el inicio. 
La obra de Shaw es un ensayo-crítica musical dirigida a un público con ciertos conocimientos musicales. Sin embargo, las aclaraciones de Eduardo Valls ayudan a los lectores menos entendidos en el tema a comprender el mensaje de la obra. Por lo tanto, a los interesados en la obra de Wagner o en la crítica capitalista, les puede resultar una lectura aconsejable.